En una reciente publicación de un periódico local se habló del tema de “sexting”.  No obstante, en una edición anterior del Semanario Católico El Visitante (#33) se presentó un reportaje sobre este tema.  Lo que demuestra que nuestro periódico católico está dictando la pauta.

Si usted no tuvo la oportunidad de leer el artículo de El Visitante A salvo del ‘sexting’, aquí  lo presentamos:

Es común observar en los centros comerciales, en las actividades familiares, el cine y otros lugares a  jóvenes con sus teléfonos celulares, del llamado modelo inteligente.

Muchos no despegan su mirada de la pantalla pues se la pasan enviando e intercambiando mensajes, vídeos, fotos y otros contenidos.

Mas, ¿alguna vez ha pensado usted qué tipo de contenido reciben sus hijos, sobrinos o nietos? Sepa que en Europa y Estados Unidos cada día adquiere más popularidad el "sexting", la transmisión de pornografía y desnudos por celulares.

Prueba de que los avances tecnológicos de la telefonía digital, sin la debida supervisión, pudieran acarrear riesgos muy serios para nuestros niños y jóvenes.

Peligrosamente, en el bolsillo del mahón, se exponen a imágenes ofensivas enviadas en cadena y cuyos remitentes, muchas veces desconocen.

Si los padres, por mantener abierto el acceso a sus hijos en horas laborables, les proveen un celular, primero se recomienda que los orienten sobre la importancia de regular y supervisar su uso.

Ignorar esto podría incidir en que sean víctimas del “sexting” o de la transmisión de mensajes o vídeos con contenido erótico, sexual y pornográfico desde un celular.


Conciencia y prevención

El licenciado Carlos A. Alonso Sánchez, Secretario Auxiliar de la División Asuntos de Menores y Familia del Departamento de Justicia, opinó que es un riesgo suministrar de manera indiscriminada un móvil a un menor de edad.

“Lo pueden hacer cuando los padres entiendan que el menor está preparado para hacer uso responsable y cuando existe la necesidad. Antes de proveerlo se le debe explicar la responsabilidad y las implicaciones de su mal uso, para él y para las personas que puede afectar”, recomendó el licenciado Alonso.

En noticiarios locales e internacionales se han reportado casos de jovencitos que, en escuelas, discotecas u otros lugares, han captado con sus celulares imágenes comprometedoras de sus compañeros que luego han divulgado en las redes sociales o compartido en mensajes en cadena.

La incidencia en Puerto Rico es alta, pero muchos de estos casos no se denuncian ante las autoridades mientras la reputación de sus protagonistas se lacera.

“Los casos que llegan no representan la realidad de los casos que ocurren”, dijo el licenciado Alonso al recordar que, ante el temor de infligir la ley, ser disciplinados por sus padres o suspendidos de la escuela, parte de los implicados o sorprendidos en semejante práctica desechan los teléfonos, sin pensar en posibles implicaciones legales futuras.

"El menor de edad se encuentra bajo la supervisión de su padre o encargado. Por lo tanto, los padres o tutores pueden revisar los datos y los equipos de sus hijos con el debido respeto a su espacio", añadió.

En el mercado, la inmensa mayoría de los dispositivos móviles funcionan como grabadoras de audio y cámaras de fotos y vídeo. Muchos tienen acceso a la Internet y la comunicación interactiva mediante mensajes de texto y multimedia.

 

Faltas a la Ley

El Director de Servicios Técnicos de la Policía de Puerto Rico, Teniente Roberto Ferreira García, alertó sobre las consecuencias legales del "sexting" y la pornografía en general.

La práctica ilícita de transmitir imágenes sexuales por celulares, según sus investigaciones, ocurre entre adultos, de adultos a menores y entre menores.

“Si se puede comprobar, conlleva un delito de cuarto grado”, explicó sobre los mensajes de adultos a menores al recordar que la pena puede ascender a cuatro años de cárcel.

Si alguno de sus niños o jóvenes es víctima de un esquema de pornografía infantil debe comunicarse inmediatamente con la División de Delitos Sexuales de la Policía y con el Negociado Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés). Las prácticas de este tipo entre menores de 18 años son clasificadas como faltas de Clase I.

El proceso a seguir, luego de recibir los mensajes indeseados, es asistir al cuartel de la Policía más cercano del lugar de los hechos y radicar una querella.

“Los padres tienen que estar vigilantes de la utilización de los teléfonos y equipos inteligentes que les dan a sus hijos”, sostuvo el agente Ferreira, oficial con 30 años de servicio que recomienda limitar el acceso a Internet en los móviles.

Aunque no hay estadísticas oficiales, Ferreira reveló que son muchas las querellas que se reciben sobre el "sexting" y la divulgación de contenidos pornográficos y de alta connotación sexual en redes sociales como Facebook.

 

Familia vigilante

El Vicario de la Familia de la Arquidiócesis de San Juan, Padre Felipe Núñez advirtió sobre la diversidad de contenidos a los que están expuestos los niños y jóvenes con acceso a tecnologías móviles.

En la sociedad hay un gran sector que promulga el hedonismo y la lujuria que no pierde la más mínima oportunidad de rendir culto al cuerpo y exaltar el placer a través de los medios. Eso contamina el alma y, como señala Pablo a los Romanos, el precio de la concupiscencia es la muerte.

“Cuando esto ocurre se desarrolla una necesidad desordenada de lo sexual, en la búsqueda de sensaciones falsas e inmediatas. Cuando uno de nuestros jóvenes se aparta de la familia y se oculta, podríamos identificar esto como un posible signo de actitudes desordenadas".

Para mantener a salvo a los menores de las influencias negativas, Padre Felipe propone a los padres y abuelos que retengan los equipos celulares durante las horas nocturnas. El celular no es necesario para dormir.

“Los padres tienen que dedicar tiempo para cubrir las necesidades emocionales de sus hijos”.

Las lagunas de atención y deficiencias de afecto en el hogar, concluyó el sacerdote, inciden muchas veces en la exposición, involuntaria generalmente, al “sexting”.

"Ocupar a los jóvenes en actividades y el cariño, la atención, el tiempo y la orientación sobre la dignidad del cuerpo ayudarán a prevenir esto".

 

El Magisterio y el uso de la tecnología

El Papa Benedicto XVI, en su mensaje para la XLIII Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales del 2009, se pronunció sobre las nuevas tecnologías, las relaciones en las redes sociales y el respeto entre los usuarios.

“Estos cambios resaltan más aún entre los jóvenes que han crecido en estrecho contacto con estas nuevas técnicas de comunicación”, sostuvo el Sumo Pontífice al tiempo en que invita a cultivar la sana amistad, fundamentada en el respeto de la dignidad de la persona.

Las nuevas tecnologías, según el Sucesor de Pedro, son útiles para unir más a los familiares distantes; para la investigación, el trabajo en equipo y un proceso de aprendizaje más dinámico.

En respuesta a la problemática de la pornografía rampante que inunda al mundo mediante las plataformas de comunicación digital móvil, el Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales propone a los padres y abuelos ser más proactivos en la educación moral de sus hijos y nietos, sin olvidar formarles sobre la castidad y la práctica de la autodisciplina.

Al ser educados en valores, con su conocimiento y dominio de la tecnología pueden evitar que las nuevas herramientas de comunicación se conviertan en armas de destrucción y contaminación moral para ellos y sus pares.


Recomendaciones

* Monitoreo del equipo y datos del celular
* Limitar el acceso al Internet móvil
* Orientar sobre la sana utilización del equipo
* Concienciar sobre la responsabilidad que conlleva
* Cubrir las necesidades emocionales de los hijos
* Limitar por tiempo la utilización del celular
* Restringir el teléfono en las horas de sueño

(Fuentes: Padre Núñez, Lcdo. Alonso y Teniente Ferreira)



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